Histórico
 09/06/2013 a 15/06/2013
 06/07/2008 a 12/07/2008
 04/12/2005 a 10/12/2005
 27/11/2005 a 03/12/2005
 20/11/2005 a 26/11/2005


Categorias
Todas as mensagens
 Link


Votação
 Dê uma nota para meu blog


Outros sites
 EN MUJER GORDA
 GLOBAL VOICES
 O biscoito fino e a massa
 Foixblog
 Diario de Trabajo
 No Mínimo
 Filosofitis
 Megeras Magérrimas
 rtfm - BERNARDO CARVALHO
 RIZOMAS
 DW-world.de
 TUPINIQUIN
 Hernan Casciari
 Africa Unchained
 Steven's Cuba Blog
 Harold Bloom
 Contra la tortura
 Bárbara Gancia
 Fernando Rodrigues
 linkillo
 Hernan Casciari - JuanDamasoVidente


Memoriações
 

Los medios de transporte eran unas bolas que se hacían con la cáscara roja de unos árboles gigantes que alcanzaban una altura de más de doscientos cuadros, que era una medida muy usada. La expresión “kuno de la peste fría” se refiere específicamente a ese tiempo que transcurrió entre muerte, buenas nuevas y frío inclemente. Las bolas de madera de árbol se desplazaban por túneles cavados en la tierra, a no mucha profundidad y eran impulsadas por un humo que cada grupo producía con los residuos de su alimentación y de las chimeneas, donde hacían fuego para calentarse.

 



Escrito por Memo às 12h41
[] [envie esta mensagem]



Sin embargo, después de la batalla de la peste, hubo unos kunos en que se sintió el invierno. Vientos fríos soplaban desde el norte trayendo sabor salado de mar, porque, se sabía también aunque nadie lo conocía, que en la muralla norte, si se seguía unas rutas medio ocultas entre las piedras gigantes, se llegaba al mar. Además del sabor salado el viento era húmedo y al chocar con el aire tibio de Cercópea se transformaba en nieve que caía como penachos de pájaros y se asentaba dulcemente sobre la tierra. Los cuatro caminos que se abrían desde la muralla, se cerraron en aquel invierno y nadie pudo aventurarse ni por diversión ni por deber, ni al norte ni al sur ni al este ni al oeste.



Escrito por Memo às 12h41
[] [envie esta mensagem]



En general todos hacían de cuenta que vivían en el Paraíso y que el Paraíso no tenía fin. Todos sabían, de una o de otra forma, que un día habría un calentamiento violento de la tierra y que la civilización sería entonces exterminada. Algunas voces decía que había que pensar también en el frío, porque tal vez existiera un enfriamiento, del que no se tenía memoria, que podría ejercer el mismo efecto de final. Pero, en general, todos temían, aunque no hablaran de ello, al efecto calor. Pasaban siglos sin que Cercópea conociera ni el verano ni el invierno, como se sabe, el clima era paradisíaco.



Escrito por Memo às 12h40
[] [envie esta mensagem]



5

 

Aquella batalla quedó conocida como la disputa de la peste y trajo consigo un aumento del frío que dejó a todos lo cércopes muy afligidos.



Escrito por Memo às 12h40
[] [envie esta mensagem]



_ Sí, pero el olor se fue después de la batalla. Con los festejos, los baños y los caballos y perros pasando una temporada de tranquilidad y buenaventura, los olores se disiparon.



Escrito por Memo às 12h40
[] [envie esta mensagem]



_ Mataron a su propio pueblo.

_ No sé si era su propio pueblo. Tal vez se aparecieron en el valle de la peste y vivieron un tiempo con ellos hasta que se cansaron y mataron a todos y siguieron su camino.

_ Como si fueran los guerreros de la muerte. Por donde van dejan tanta matanza que los persigue un olor nauseabundo.



Escrito por Memo às 12h40
[] [envie esta mensagem]



_ Ellos pueden haber sido un ejército de psicópatas que acabaron matando tanta gente que no tuvo vuelta.



Escrito por Memo às 12h39
[] [envie esta mensagem]



_ ¿Los caballeros no quieren recordar su pasado o no pueden hacerlo?

_ No se sabe.

_ A lo mejor el cuento ese de la peste es eso, un cuento.

_ ¿Cómo un cuento?



Escrito por Memo às 12h39
[] [envie esta mensagem]



Y la historia de la peste fue olvidada por todos, sin esfuerzos.



Escrito por Memo às 12h38
[] [envie esta mensagem]



Conocedores de esa historia, no fue raro asociar la peste con la aparición tan propicia de un ejército que se juntase a las menguadas fuerzas de la reina Nemesia, que parecía ya vencida. También el amor entre los dos líderes, bellos y jóvenes, no fue sorpresa para nadie.



Escrito por Memo às 12h38
[] [envie esta mensagem]



Físicamente, decían, no había mucha diferencia entre los abismales y los cércopes, por eso se entendían bien y se sabía que algunos exiliados se habían mezclado con los naturales de la región y entre ellos vivieron, contando siempre sus historias mezcladas con las tradiciones del lugar. Tan insidiosa y leve era esa mezcla que sólo era notada a un ojo que buscase justamente eso. Como el mío.



Escrito por Memo às 12h38
[] [envie esta mensagem]



Se había sabido sobre un lugar muy distante de Cercópea, atrás de la muralla sur donde se podía divisar a lo lejos – y algunos caballeros con banderas habían realizado excursiones de exploración – un barranco que daba a un abismo cuyo fondo no se vía, entre la bruma negra que le servía de piso. De allí, en un determinado tiempo, había comenzado a salir un olor tan asqueroso que se habló mucho de una peste que asoló a su población. Decían que ese pueblo tenía un dios, que los cércopes no entendían qué sería eso, y que como los habitantes se habían vuelto contra ese dios, lo habían blasfemado y ofendido, les había sido enviado como castigo una peste los mató a todos.



Escrito por Memo às 12h38
[] [envie esta mensagem]



Eso pasó en la Segunda Era. Pero había un recuerdo. Historias que se contaban. Igiort Bionetston se casó con Nemesia y vivieron una historia de amor apasionado. Nemesia tenía ya tres hijos cuando se conocieron, hijos generados por pura explosión del aire fértil. Así como ella no tuvo padre ni madre también sus hijos fueron apareciendo en situaciones de intensa dramaticidad. Cada uno de ellos había aparecido al final de cada una de las tres batallas perdidas contra Morgan. Algunos creían que eran niños que habían quedado huérfanos por la guerra, después de tanta matanza y que alguna alma caritativa le hacía llegar a la reina los niños como generados por el aire fértil porque ella era una fuente de bondad y además porque así había sido su propia historia de vida. Ella entendería, sin dudas.



Escrito por Memo às 12h37
[] [envie esta mensagem]



 

_ Pero el olor era nauseabundo.

_ Es verdad. Todos lo notaron. La tendencia de cércopes y de animales era hacerse para atrás, poner distancia.

_ Por eso siempre pensé que volvían del mundo de los muertos.

_ Eran muertos vivos.

_ Fantasmas.

_ Fantasmas son muertos vivos.

_ No, fantasmas son el alma, lo que sobró de los muertos y que todavía no encontró su lugar en el walala.

_ Nunca supe que fantasmas tuvieran ese olor. Pero tengo que decir que nunca vi un fantasma o algo que se presentara como fantasma.

_ Se vieron muchos entonces, un ejército entero.



Escrito por Memo às 12h37
[] [envie esta mensagem]



_ Vienen huyendo de la peste.

_ Se les notaba en el olor inmundo de las ropas.

_ Era ropa fantástica, nunca vista, bordada de materiales preciosos, desconocidos.



Escrito por Memo às 12h37
[] [envie esta mensagem]



Ese día, cuando Igiort Bionetston y su ejército surgieron como de la nada y se produjo aquel gran silencio imposible de imaginar, nadie tuvo una explicación de todo aquello ni nunca la vino a tener. Aquellos magníficos caballeros, en número de millares, decían haber perdido la memoria de su origen y se guiaban por puro instinto, el instinto del bien, decían, lo que los hizo ponerse en la fila de los cércopes y en contra del ejército de Morgan.



Escrito por Memo às 12h37
[] [envie esta mensagem]



La muralla estaba formada por especies de plantas con flores de todos los colores imaginables, lo que la hacía atractiva a una cantidad tan impresionante de insectos de todo tipo que no se podía decir si era una muralla de flores, de mariposas o de insectos de todas las variedades y colores posibles. Nunca nadie que no fuera un cércope la había atravesado, sólo ellos sabían cuáles eran los puntos por los que se podía entrar o salir. De hecho, todas las batallas se libraban al exterior de la muralla y gran parte de la vida de los cércopes se desarrollaba por el lado de afuera. Lo que existía dentro era un misterio incluso para gran parte de los habitantes de la civilización cércope. En verdad, se podía decir que era como la casa real, el lugar de las decisiones y, según creían muchos, dentro de la muralla vivían dioses. 



Escrito por Memo às 12h36
[] [envie esta mensagem]



Una bruma rojiza y densa, que nunca se había visto antes en Cercópea o que alguien la recordara. Pasmados, por un instante se produjo un momento de profundo silencio y quietud. Todos pudieron oír que además de los fierros, se escuchaban piafar de caballos, ladridos de perros y gritos articulados. Después se supo que los gritos se oyeron por todo el reino conocido y más allá. Eran alaridos como nunca se habían escuchado así, que hicieron tremer hasta a la muralla que protegía Cercópea y que estaba atrás de las montañas. Era una muralla natural, nadie la había construido o por lo menos no existía nadie que supiera nada sobre esa maravilla que parecía natural.



Escrito por Memo às 12h36
[] [envie esta mensagem]



En medio de la batalla, cuando ya todo parecía perdido, se escucharon unos ruidos espantosos, como si todo el cielo se viniera encima de los guerreros, como para aplastarlos. Tanto los combatientes de un lado como los del otro pararon instintivamente de luchar para mirar hacia arriba, intentando descubrir desde donde venía tal demencial ruido a metales. Se veía una bruma extraña que, en ese momento, y sin que nadie se hubiera dado cuenta hasta el momento, había cubierto las cuatro montañas que rodeaban el valle gigantesco donde se estaba produciendo la lucha.



Escrito por Memo às 12h36
[] [envie esta mensagem]



Pero para eso tuvo que pasar muchísimo tiempo. Cuando llegaron, en un día de batalla, en que Cercópea estaba en una de sus guerras de invierno contra las huestes del Pirata Morgan. La batalla era la cuarta en un período de un tiroidino, que era un espacio de tiempo que, si se sumaban 22 se producía un cambio y se pasaba a contar por Kunos. Un kuno tenía 22 tiroidinos y en ese espacio de un tiroidino había habido tres batallas, todas ganadas por Morgan y su tripulación pirata. En ninguna de esas tres oportunidades había habido tal calma y concentración en todos los cércopes que hubiera sido posible volverse invisibles.



Escrito por Memo às 12h36
[] [envie esta mensagem]



La princesa Nemesia pronto llegó a ser reina porque se casó con un guerrero muy poderoso, que vino de tierras desconocidas, con un ejército inmenso. Ese guerrero, llamado Igiort Bionetston apareció un día de bruma. Lo seguían filas y filas de soldados. Nunca dijeron su origen ni su propósito, pero se sumaron al pueblo cércope y con ellos se mezclaron hasta que no se pudo distinguir nada de su forma original.



Escrito por Memo às 12h35
[] [envie esta mensagem]



Lo era su condición de volverse invisibles siempre que lo precisaran, pero solamente cuando todo el conjunto, al mismo tiempo, lo deseaba. Si se ponían de acuerdo, todos pensaban lo mismo y el deseo se les cumplía. 

 



Escrito por Memo às 12h35
[] [envie esta mensagem]



. Pero tengo mis hipótesis. El enigma principal es que no se puede imaginar un pueblo independiente y feliz si no demuestra poder económico, que es lo mismo que decir militar y político, una cosa no existe sin la otra. Tengo seguridad de que Cercópea, contra toda evidencia filosófica, sí lo era. ¿Cómo hacía para impedir, entonces, que guerreros indómitos y agresivos se apoderaran de su territorio? ¿Qué tipo de otro poder tenía, incluso en esos tiempos de la Primera Era, en la que campeaban el terror y el miedo? ¿Qué tipo de virtudes tenían sus habitantes, que los mantenía a buen resguardo de enemigos voraces, desde el inicio al fin de los tiempos?



Escrito por Memo às 12h35
[] [envie esta mensagem]



Permanecer inmóviles, niños y adultos, bajo piedras gigantes o disimulados entre la vegetación podía resultar en muerte por inanición y eso lo sabían sus atacantes pero, por lo que pude saber, al final siempre había prevalecido la cultura local. ¿Cómo podía ser eso? ¿En qué consistía ganar una batalla o incluso una guerra? Nunca podré saberlo porque nadie puede ponerse efectivamente en el lugar de otro, y menos si ese otro pertenece a una civilización perdida.



Escrito por Memo às 12h35
[] [envie esta mensagem]



Ni hablar de los ruidos que los salvajes de largos pelos rubios y bocas con dientes de bestias feroces hacían en el entrechocar de las armas. En aquellos tiempos originales todavía se conocía en Cercópea el tiempo frío, que era cuando atacaban los enemigos. Por el frío, que dificultaba los ataques, era difícil que los cercópeos se defendiesen ya que su táctica consistía en esconderse de forma tal que nadie pudiera encontrarlos.



Escrito por Memo às 12h34
[] [envie esta mensagem]



Ese era uno de los principales motivos de desasosiego en el Paraíso, lo que los prohibía de vivir tranquilos y seguros. Encontré los nombres de los comandantes Bahal, Hawkins, Morgan y Drake en una obra de teatro, correspondiente a la Tercera Edad, o la era de la escrita, donde se narran unas historias que bien podrían pasar hoy en día por cuentos de piratas, de embrujos y depredaciones, realizadas por personajes monstruosos cuya sola visión ya dejaba a las víctimas congeladas de miedo.



Escrito por Memo às 12h34
[] [envie esta mensagem]



Nada se sabe de esos atacantes, o por lo menos, yo no he conseguido saber nada, es como si el tiempo se los hubiera tragado. Me los imagino una suerte de piratas, mercenarios de gobiernos – tal vez venidos desde nuestro mundo, eso nunca se sabe, porque la avaricia es insaciable, y no me extrañaría que se hubieran mantenido en secreto las investidas por dominio –, contratados para cazar esclavos y recoger tesoros.



Escrito por Memo às 12h34
[] [envie esta mensagem]



Las características del país lo hacían blanco de grandes deseos de apropiación por parte de pueblos vecinos de mayor poderío, lo que se traducía en frecuentes ataques bárbaros y sangrientos que no terminaban en colonización por puro milagro natural. Cercópea siempre mantuvo su independencia a pesar de los pesares, debido, como dije antes, a los accidentes de naturaleza secreta y escondida que le permitía mantenerse a salvo de los ataques avarientos de sus congéneres. Las montañas más escarpadas, los valles más profundos, las piedras preciosas gigantes que brillaban día y noche, los ríos caudalosos, todo ayudaba. 



Escrito por Memo às 12h34
[] [envie esta mensagem]



4

La organización política y económica de Cercópea fue modificándose a lo largo del tiempo. Las cosas nunca habían sido fáciles de administrar y más en esos primeros tiempos, los de la princesa Nemesia, que se corresponde con los siglos de terror y de arte de denuncia.



Escrito por Memo às 12h33
[] [envie esta mensagem]



Por lo menos con algunos animales. La gacela, Fikleia, debe haberle contado a los cércopes la historia de la niña. O, también es posible que todo lo que se sabe sobre Nemesia haya sido inventado después de su inclusión en la civilización cércope. También es posible, y es la posibilidad que más me gusta a mí y satisface mi curiosidad, que Nemesia misma haya sido la que contara su vida, que no sería otra que lo que su madre gacela le contó durante su niñez.



Escrito por Memo às 12h33
[] [envie esta mensagem]



Pero, ¿cómo se puede conocer su pasado si sólo lo conocía la gacela? ¿Y cómo sabemos el nombre de la gacela? Eso me lo han preguntado muchos que escucharon mi historia. La única respuesta posible es que, en aquella época y lugar, los que llamo cércopes, que ocupaban, en la escala de la naturaleza, el mismo o parecido lugar que el que ocupamos los humanos en el nuestro, a diferencia de nosotros, se comunicaban ampliamente con los seres de otras especies.



Escrito por Memo às 12h33
[] [envie esta mensagem]



Hasta que un día fue descubierta por un cércope, que la condujo hasta su tierra, donde fue adoptada por la casa real y continuó su crianza como princesa. Su inteligencia sin par, sus raros poderes y la fascinación que ejercía sobre las demás mujeres del país, la convirtieron rápidamente en una princesa, de prosapia desconocida pero, tal vez por eso mismo, más valorizada que la de los demás



Escrito por Memo às 12h33
[] [envie esta mensagem]



Nemesia fue recogida por la gacela, Fikleia, que la amamantó. La niña creció, cuidada por su madre adoptiva. Aprendió el lenguaje de las gacelas y el de los demás animales, los que comprendía aunque no pudiera hablarlos. Era encantador verla departiendo con todos en el bosque.



Escrito por Memo às 12h33
[] [envie esta mensagem]



La primera princesa Nemesia apareció en una canasta fluctuando en el agua de uno de los ríos de Cercópea, con lo cual ya me puse a sospechar de que la propia Biblia podría ser una alegoría de las historias de Cercópea. Algunos creen que era hija de una princesa de nuestro mundo que vivía escondida de sus perseguidores, debido a alguna estupidez ideológica, seguramente relacionada antes que con ella misma con su familia o el grupo al que pertenecía.



Escrito por Memo às 12h32
[] [envie esta mensagem]



Eso se puede ver en el episodio de la gacela, que crió con tanta prudencia y cariño a Nemesia, sin que nada le faltara, en el corazón y en la mente. Cambiando la gacela por cualquier otro animal, era la loba de Roma o la mona de Tarzán.



Escrito por Memo às 12h32
[] [envie esta mensagem]



3  

Como es natural, a mí, por mis limitaciones humanas, todo lo que podía descubrir de Cercópea me parecía semejante a algo de mi propia civilización. La historia de Nemesia, que me sonaba a origen de la civilización, me parecía remitir a lo que los indios de casi todas las etnias que se conocen en nuestra humanidad llaman los tiempos míticos, y que aluden a cuando no había diferencia entre seres racionales a los que denominamos humanos y seres animales.



Escrito por Memo às 12h32
[] [envie esta mensagem]



En la tercera surgió la literatura, cuyos principales géneros eran algo muy similar a la filosofía y a la historia, aunque todos los tipos de escritura se inventaron en esta época. El deseo de perfección artística condujo al deseo del primor lingüístico y a la apreciación del buen decir y del buen hablar. Y en esto estaba Cercópea cuando la alcanzó el excesivo calentamiento y posterior destrucción.



Escrito por Memo às 12h32
[] [envie esta mensagem]



A cada época le correspondió un tipo de arte. A la primera, le vino como anillo al dedo la denuncia. Era lindo ver cómo los pintores y los escultores ponían en sus obras el sufrimiento inútil de la gente sometida a las guerras y a los exterminios, al hambre y a las cuarteladas por poder. A la segunda, le correspondió la época de la danza experimental y el canto coral, en general celebratorio de la felicidad de haber dejado atrás un período de brumas y hostilidades. Atrás quedaron la crítica y las denuncias



Escrito por Memo às 12h31
[] [envie esta mensagem]



Esa fase, que ocupó muchos siglos, coincidió en su auge con la destrucción física de todas las especies conocidas y era la era sobre la que, como una excelente paradoja histórica de las que tanto abundan, menos material conseguía encontrar. Otra cosa que me quedaba cada vez más clara era que los cercópeos nunca salieron de su estado de gran ingenuidad. 



Escrito por Memo às 12h31
[] [envie esta mensagem]



Las épocas, según la historia que fui reconstituyendo en mi vida dedicada a la investigación de Cercópea, fueron separadas en tres. La primera correspondía a los tiempos del terror, y la imagen que la simbolizaba, según me resultaba evidente por los textos consultados, era la figura de un hombre vistiendo un uniforme como de soldado portando un arma larga, algo parecido a un fusil, apuntando las cabezas de las personas del pueblo. La segunda era la de las artes corporales y la música de las esferas. La tercera era la del lenguaje articulado, que terminó con la gran unidad y convirtió a Cercópea en un mundo en el que la comunicación y la tecnología eran lo más importante.



Escrito por Memo às 12h31
[] [envie esta mensagem]



Cuando me topé con ese fragmento, pensé inmediatamente en Cercópea y me di cuenta que se refería a la Edad Mesozoica, o Edad Media, como yo misma la había clasificado, ya que correspondía a la edad del arte.



Escrito por Memo às 12h31
[] [envie esta mensagem]



Aguas dulces y cálidas bañan las laderas de todo el territorio. No se sabe de dónde proviene el calor y la dulzura porque no hay ciencia en estas Tierras, a sus habitantes, naturalmente conocidos como Inferos, jamás les interesó saber cómo y por qué suceden y se suceden los hechos y los fenómenos. Se limitan a vivir el presente y a perfeccionar las formas de conservar la naturaleza para que la vida sea cada vez más agradable. Lo que hay es arte, todo tipo de arte tal como lo conocemos nosotros y otras formas que nos resultan inimaginables”.



Escrito por Memo às 12h30
[] [envie esta mensagem]



2

Hurgando en una sección medio olvidada de la Biblioteca Nacional, encontré, en un libro de geografía, un informe al que no se le entendía muy bien sobre a qué tierra se refería. Decía: “En la región hay tres tipos de suelo bien definidos. Las montañas, la llanura y las tierras bajas que están a la orilla del mar. Son abundantes los ríos, no muy caudalosos, las lagunas, los lagos y los pequeños riachos que riegan las tierras para que nunca haya sequía.



Escrito por Memo às 12h30
[] [envie esta mensagem]



Si se cuenta el deseo de quien canta, son cinco instancias. Tengo mis razones para pensar que cada una de esas vueltas se le fueron agregando a la canción durante diferentes edades de existencia de Cercópea. Tengo que reconocer que la justificativa de mi argumento se encuentra en otras fuentes. No dejo de considerar que en esos versos se podría argumentar también que se trata de momentos de una sola civilización. El tema se aclara cuando se investiga quién fue el rey don Sabio, la reina Aranta, los condes Gillia y la princesa Nemesia, que la mayoría de los investigadores insiste en decir que son de puro corte ficcional y no histórico y que poco o nada aparecen en otros romances y novelas o cuentos.    



Escrito por Memo às 12h30
[] [envie esta mensagem]



Vaya como ejemplo aquella canción que dice: “caballito lindo, caballito amado, / llévame a mi casa, de vuelta a mi Hogar / como hiciste un día con el rey don Sabio / con la reina Aranta / con los condes Gillia / y con la princesa / cuyo nombre antiguo / ya nadie recuerda / y la llaman Nemesia.” Como se puede ver, se nombran aparentemente cuatro dinastías o momentos diferentes de renacimiento de un lugar que la canción denomina Hogar.



Escrito por Memo às 12h29
[] [envie esta mensagem]



He sufrido tanta humillación por mi tema de estudio que no existe nada que me afecte, hoy en día, ni que me quite las ganas de seguir adelante. Ya sé que nadie cree que mi objeto exista, no convenzo a nadie con mis abundantes escritos sobre el tema y mis demostraciones, que me parecen más que obvias, no llegan a lograr la aceptación de casi ninguna persona.



Escrito por Memo às 12h29
[] [envie esta mensagem]



Se conocen canciones populares, reproducidas hasta por los niños, que las cantan en juegos de rondas, en que se habla de más reapariciones. O, por lo menos, a mí me parece que se puede derivar de la lectura detenida de esas canciones, una interposición o el desgarramiento de un testimonio histórico. De hecho, lo único seguro es que nadie entiende muy bien a qué se refieren las canciones, lo que no deja de ser común en ese tipo de música, pero que a mí, que estudio el tema de Cercópea desde hace mucho tiempo, me parecen transparentes.



Escrito por Memo às 12h29
[] [envie esta mensagem]



Para que se produzca el nacimiento de esa civilización, hecho recurrente aunque es muy difícil siquiera hipotetizar una posibilidad de contabilizar esas recurrencias, es necesario que la tierra hirviente donde supuestamente existe en posibilidad Cercópea sufra de forma imprevista un enfriamiento fugaz pero intenso, que afecte todas las camadas de material concreto que componen el territorio de esas tierras, inaccesibles al ojo y al pie humanos. Algunos libros dicen que hubo Cercópea por tres veces.



Escrito por Memo às 12h29
[] [envie esta mensagem]



Habiendo sido el infierno hoy relegado a la condición de mitología religiosa y de fantasía artística tanto cuanto considerada una simple aunque efectiva herramienta de control social y económico, y de todo ello se tienen pruebas suficientes como para referendarlo como un buen argumento, el enfriamiento y el posterior surgimiento de un Paraíso, y de Cercópea, se puede decirlo tranquilamente, sería no solo imposible como francamente ridículo.

 



Escrito por Memo às 12h28
[] [envie esta mensagem]



Ahora que todo lo que existe en el Planeta Tierra se conoce hasta en sus más escondidos secretos y que la línea del Ecuador no es más lo que nos separa del Infierno, nunca más se supo de la aparición de Cercópea ni sería posible su existencia, a no ser en términos sobrenaturales, lo que vendría a ser tan perturbador para el estado actual de la ciencia que es casi seguro que sería mantenido a buen secreto.



Escrito por Memo às 12h28
[] [envie esta mensagem]



Tengo que agregar que, desde que lo que conocemos por historia y por prehistoria, según nos informan los manuales y los restos de documentos con los que contamos y de las ficciones más convincentes de los historiadores de todos los tiempos, no hubo nunca, todavía, la aparición de Cercópea.



Escrito por Memo às 12h28
[] [envie esta mensagem]



Es en esas tierras no visitadas por ninguna persona que hubiera vuelto para contarlo se habla de niños que nacen sin padre ni madre.



Escrito por Memo às 12h28
[] [envie esta mensagem]



Hay, sí, relatos, como el que transcribo a continuación, que narran, sin que podamos autenticar la procedencia, historias de aquellas latitudes. El proceso de enfriamiento podía durar siglos y el de calentamiento, otro tanto, de modo que el inicio y el fin de la civilización de Cercópea hay que calcularla en por lo menos unos veintinueve o treinta siglos, si la pensamos con nuestro sistema de medición temporal. Probablemente ese lapso de tiempo era percibido de manera mucho más breve por los longevos seres invisibles que la poblaban.  



Escrito por Memo às 12h27
[] [envie esta mensagem]



Si bien no se podía predecir cuándo, sí se podía profetizar donde ocurriría el fenómeno. Debo decir, para mejor comprensión de esta historia, que no se conoce ningún ser a quien le resulte posible siquiera imaginar esa dimensión, razón por la cual la única manera de reconstruir esta historia es leyendo en los archivos y tratando de ajustar historias orales reproducidas en los más diversos tipos de textos, muy dispares, como es natural en ese tipo de narración, en cuanto a su verosimilitud posible.



Escrito por Memo às 12h27
[] [envie esta mensagem]



Quien se niega a reconocerlo, tiene entonces que creer en el mal como parte de la naturaleza humana, lo que nos convierte ipso facto en seres peligrosos y de convivencia difícil.

El límite temporal de Cercópea era el intervalo en que tardaba el clima templado en volver a su natural extremadamente caliente. Eso quiere decir, si entiendo bien, que Cercópea, en cada una de sus apariciones en el Planeta, tenía una duración limitada por el clima dentro de un territorio estable, siempre el mismo. No se podía predecir su inicio aunque sí su final, si se conocían bien las coordenadas científicas del proceso de enfriamiento y de calentamiento.



Escrito por Memo às 12h27
[] [envie esta mensagem]



No quedaron imágenes ilustradas oficiales de Cercópea, por eso hay tantas opiniones distintas sobre su existencia. Yo creo haber visto muchas. Quedaba bien al sur de los territorios más fácilmente habitables. Su límite simbólico más al norte era la línea del Ecuador, en una época tenida como la frontera del mundo posible y el comienzo del Inferoso, un lugar tan caliente que solamente podía estar habitado por hombres diabólicos. Se suponía que allí se encontraban seres invisibles porque aunque nadie nunca los vio, sus acciones tenían consecuencias palpables en el otro mundo, el nuestro. ¿Quién puede decir que nunca fue objeto de la acción directa o indirecta de un diablo?



Escrito por Memo às 12h27
[] [envie esta mensagem]



No menos importancia tenía la fuente de luz de Cercópea, que no era ni el sol ni la luna sino una emanación que se proyectaba desde la concretud del suelo de piedra y se hacía ver en toda su intensidad. De esa fuente de luz y calor era que provenía, se puede suponer, el proceso de calentamiento que llevaría a la destrucción completa del país. De dónde provenía y cuál fue su causa natural, no se puede todavía saber a lo cierto. 

 



Escrito por Memo às 12h26
[] [envie esta mensagem]



Lo que era indescriptible, literalmente, eran las sensaciones que esas buenaventuras climáticas producían en sus habitantes y, sobre todo, el hecho de que un día, sin previo aviso, las condiciones climáticas desaparecían y empezaba el infierno. No habiendo palabras para dar cuenta de esa experiencia, los textos que intentan vanamente describirlos dicen cosas como: no se puede explicar, faltan palabras, y otras por el estilo. Otro componente de esa inexplicable sensación era la luminosidad, como se puede leer en los textos dispersos a los que tuve acceso; la luz era de tal intensidad que las personas desde muy tierna edad aprendían a proteger sus ojos de esa claridad. Muchos se quedaban ciegos, especialmente los que insistían en exponerse y mirar. Algunos comentaristas dicen que la luz recordaba mucho la descripción que hace Apuleyo de Seneca en El asno de oro, en el capítulo XI, cuando deja imaginar una luna en completo plenilunio, que emergía de las aguas del mar y que en verdad le pareció al pobre Lucio, transformado por entonces en asno, una diosa a quien dirigir sus preces.



Escrito por Memo às 12h26
[] [envie esta mensagem]



El país conocido como Cercópea era una región de clima y paisajes paradisíacos. Se cuentan muchas historias sobre ese pueblo. De mi parte, lo que sé está resumido a lo que leí. Lo que convirtió esa región en una leyenda fueron las referencias a sus fieros y maravillosos habitantes, al clima que por allí hubo y el breve espacio de tiempo de su existencia. Como los jóvenes que mueren, que pasan instantáneamente a ser considerados ángeles, así ocurre con los países de vida corta. No es que el clima de Cercópea fuera benigno sino su rareza era lo que se comentaba. Durante siglos se mantenía una brisa tibia, el agua de los ríos y arroyos de temperatura ideal para sumergirse y sol constante. Las noches eran de mucha luz porque se podía sentir la cercanía de las estrellas. Esas características se pueden encontrar en otros lugares, supongo, sin que eso los convierta en Paraísos.



Escrito por Memo às 12h26
[] [envie esta mensagem]



En esos días estaba escribiendo una historia que publicaba en un blog de escritores auto publicados.

 

Primera parte de la historia que Fulvia Rogas estaba escribiendo.

 

La cifra correcta

Fulvia Rogas, publicado por fragmentos, a medida en que eran escritos, en el blog El tiempo en los días.



Escrito por Memo às 12h25
[] [envie esta mensagem]



Soñaba con el campo masticable y lo iba convirtiendo, poco a poco, en una extensión sin sobras, en la que sabores se juntaban a colores y un dulce sueño de alquimia entre los humano y lo vegetal no se realizaba pero lo volvía posible. Y de eso se trata, de que lo imposible se domestique. Las soluciones que ella misma criaba y las que encontraba en los grupos con los que se relacionaba en sitios, plataformas, grupos y personas en Facebook e Twitter, todo eso le producía un furia interna que la mantenía en una especie de histeria expectante, de amor vegetoso en constante excitación. La depresión en la que vivía, dispuesta a no aceptar lo que veía ocurriendo delante suyo, en el mundo en general y en su infiernillo particular, le quitaba tanto las fuerzas que el único vigor de su mente surgía cuando sus manos y sus pies se mezclaban con la tierra y la piel se le lastimaba y engrosaba y la picaban los insectos y el sol le dejaba ronchas y cicatrices. Aspiraba a ser una practicante de las artes de la tierra, lista para abrir nuevos frentes de lucha por una vida mejor. Y para eso usaba la tecnología que podía.



Escrito por Memo às 12h25
[] [envie esta mensagem]



Pensé en la casa aquella, la que estaba en el fondo del paisaje, justo en el lugar en que el globo da la vuelta y oculta lo que sigue. La prueba de la redondez esencial de lo que existe. La casa estaba en esa encrucijada, entre ser de aquí y ser mito. Era mi ilusión de óptica. Allí vivía el naturalista y su mujer, flaca y convencida de su infinitud, que comía raíces y frutos silvestres y hacía incansables plantíos de mudas de especies comestibles.



Escrito por Memo às 12h25
[] [envie esta mensagem]



Le salió la cocacola, buscando un jarabe para la gripe. Era un remedio y se volvió un refresco. Eso dijo y siguió masticando algo.



Escrito por Memo às 12h24
[] [envie esta mensagem]




[ ver mensagens anteriores ]